lunes, 7 de abril de 2008

Cómo Auditar Centros Educativos


Al auditar centros docentes el consultor debe plantearse si lo que debe auditar son los documentos que evidencian la realización de tal o cual proceso y/o procedimiento (lo que se denomina Auditorías de Conformidad) o, por el contrario, debe auditar el desempeño de la organización (Auditorías de Desempeño).
En mi opinión, ambas auditorías son necesarias. Las Auditorías de Conformidad permiten al centro docente cumplir lo que hay establecido en sus documentos (que por otra parte no es más que evidenciar que la organización hace lo que dice que hace, según sus documentos) además de la legislación aplicable (punto importante en la Norma ISO 9001:2000). Ejemplos de eficacia a través de la conformidad es el cumplimiento de la ley de protección de datos, la actualización permanente y adecuación en materia de Emergencias, Evacuación, Prevención, etc. Por tanto, la insistencia de los sistemas en cuanto al uso de documentación se pone de manifiesto en estos aspectos. Otro asunto, que trataremos en futuras entradas, es el exceso de papeleo y la burocratización de la enseñanza como consecuencia de aplicar sistemas mal diseñados.
La parte más importante de la auditoría, en mi opinión, está en las Auditorías de Desempeño; es decir, el auditor debe verificar que en el centro el desempeño de las tareas es eficaz. En el contexto de un centro docente, el desempeño se mide en la labor docente. Por eso es importante verificar los criterios de evaluación y corrección, el cumplimiento de las programaciones, la relación entre los proyectos curriculares, las programaciones de aula y las programaciones de área o materia. Se trata, en definitiva, de verificar que el servicio se presta con las máximas garantías, en igualdad de condiciones y bajo los mismos parámetros con independencia del docente.

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